Practicar kriyas Kundalini Yoga peligros

El Kundalini Yoga no se considera peligroso en general, pero sí conlleva ciertos riesgos, especialmente si se practica de forma incorrecta.

El "peligro" reside en su potencia e intensidad ; es una forma de yoga muy eficaz que puede desencadenar profundos cambios físicos y mentales. 

Las principales razones por las que practicar kriyas Kundalini Yoga se considera potencialmente peligroso son:

Falta de instrucción o instrucción inadecuada : Como ocurre con cualquier práctica espiritual profunda, el Kundalini Yoga idealmente debería aprenderse bajo la guía y observación constante de un maestro o gurú cualificado. Intentar practicarlo de forma autodidacta con libros o vídeos se considera irresponsable.

Activación de energías intensas sin preparación : El objetivo del Kundalini Yoga es despertar la energía "latente" en la base de la columna vertebral (Kundalini) y permitir que ascienda. 

Si esto ocurre demasiado rápido o sin la preparación física y mental necesaria (purificación), puede provocar experiencias abrumadoras.

Sobrecarga psicológica y emocional : Los ejercicios intensivos de respiración (pranayama) y las técnicas de meditación pueden desencadenar procesos internos intensos. 

Sin una correcta conexión con la tierra e integración, traumas no resueltos, conflictos psicológicos, ansiedad, cambios de humor o incluso episodios maníacos/psicóticos (a veces denominados "crisis de Kundalini") pueden aflorar y abrumar al practicante.

Malestar físico : Ciertas posturas y técnicas de respiración avanzadas o que se realizan de forma intensiva, si no se aplican correctamente, pueden provocar malestar físico, sobreestimulación del sistema nervioso o problemas circulatorios.

Alteración de la vida cotidiana : Cuando la energía Kundalini asciende rápidamente, los cambios internos pueden ser tan rápidos y profundos que el practicante tiene dificultades para mantener su vida externa y sus relaciones, ya que su perspectiva del mundo cambia drásticamente. 

En resumen, el peligro no reside en el yoga en sí, sino en el manejo inadecuado de sus poderosos efectos . Cuando se practica con atención plena y bajo la guía de un profesional cualificado, es seguro y puede ser transformador.